Acoso y cirugía estética

La estupidez avanza en nuestra sociedad, sin que existan límites ni de fronteras, ni de continentes. En un estado de Brasil, por ejemplo, van a tomar medidas que favorecen a los profesionales de la cirugía estética y a los acosadores escolares. Lo que no está claro es que favorezcan a las víctimas del acoso escolar.
En ese estado de Brasil, en cuanto las autoridades tengan noticia de que un alumno es perseguido por sus compañeros, y le sometan al abuso de los insultos y la persecución, tomarán medidas. ¿Contra los menores delincuentes? No, si por ejemplo, la pobre víctima sufre acoso porque tiene las orejas grandes, entonces el Gobierno contratará a un cirujano estético para que el pobre niño acosado, o la pobre niña perseguida, entre a un quirófano y salga con las orejas más pequeñas. Y si le llaman narizotas, pues le ofrecerán una rinoplastia gratis total.
El gobierno pagará al cirujano, el cirujano cobrará y a los aprendices de delincuentes no les sucederá nada, y pasarán a acosar al gafotas, por llevar gafas, y no quiero pensar que harán las autoridades brasileñas, si le quitarán las gafas y le pondrán lentillas, o crearán una escuela especial para présbitas y miopes. Desgraciadamente, todavía no se ha descubierto una cirugía eficiente para normalizar los cerebros que generan estupideces, sean o no gobernantes.

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